9na Asamblea del Movimiento de Mujeres En Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios 

En meses pasados se llevó a cabo la 9na Asamblea del Movimiento de Mujeres, los días 22, 23 y 24 de mayo, en las instalaciones de CIDECI Unitierra, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que desde el eje de Vinculación y Aprendizaje hemos acompañado. 

En palabras de las integrantes del Movimiento de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios:

¡Nuestra lucha es por la vida y la dignidad común!

Es el mensaje que cada una lleva a sus territorios, ellas provenientes de territorios de resistencia de las regiones Altos, Costa, Norte, Norte Zoque de Chiapas y hermanas que las acompañaron desde Campeche. En esta Asamblea fueron recibidas por las colectivas de la Zona Altos tseltal, tsotsil y valle de Jobel, y cobijadas por la comunidad del CIDECI-Unitierra. 

Este movimiento nace desde 2023 en el contexto urgente de defender el territorio-cuerpo-tierra ante las graves afectaciones por la crisis climática y las violaciones a los derechos humanos de las mujeres, de los territorios que habitan, de sus familias y de la naturaleza. Nace como una juntanza a partir de los diálogos feministas, el fortalecimiento de la medicina ancestral y la formación política, para sentirse acompañadas desde la escucha y la sanación que consideran parte fundamental de cada encuentro. 

El primer día se realizó la contextualización de lo que ha pasado en los últimos seis meses desde la última vez que se vieron, identificando el aumento, en el colapso de la Madre Tierra, el incremento de la ruptura del tejido social, el control territorial por diversos actores vinculados con los gobiernos, entre otros malestares que no permiten una buena vida. 

Pero, a pesar de esta situación, esta asamblea comparte las esperanzas y el corazón construidos en colectividad: desde la medicina natural para el cuidado y la sanación integral, la recuperación y siembra de alimentos locales, hasta la compartición de las semillas de esperanza con las niñeces y juventudes, motivando el cuidado y defensa del territorio.

Así cerraron la 9na Asamblea con un momento de sanación colectiva en Temazcalli (un espacio de sanación), con un parto colectivo que honra la fuerza vital del útero común, para soltar todos los dolores y recibir la fuerza de las ancestras. 

Desde Agua y Vida, hemos acompañado este proceso poderoso, cuidadoso y necesario entre mujeres de diversos territorios, culturas y lenguas, que convergen en este Movimiento. Es un espacio en el que aprendemos a que la unión entre nosotras nos fortalece. 

Aceleración del tiempo

Este año desde el eje Vinculación y Aprendizaje, iniciamos un proceso de formación interna para fortalecer nuestros aprendizajes, analizar y desmenuzar juntas temas del contexto actual a nivel latinoamericano y mundial. Cada integrante del equipo propuso un tema de interés y compartimos lecturas. 

En nuestra primera sesión platicamos sobre el concepto de la “aceleración”, a partir de autores como Hartmut Rosa (Alienación y aceleración) y Zygmunt Bauman (44 Cartas desde el mundo líquido), entre otros títulos, que nos permitieron conocer a profundidad como el sistema capitalista ha sumergido a la sociedad en una dinámica de “aceleración social”. Esta dinámica responde a patrones e ideas que ponen a las personas a la exigencia de que todo camine con velocidad. Hartmut menciona que esta aceleración que opera en tres dimensiones; la aceleración tecnológica, la aceleración del cambio social, y la aceleración del ritmo de vida, impulsadas por motores que alimentan esa velocidad: el motor social, cultural y el ciclo de la aceleración que se alimenta así misma. 

“La sensación de que el tiempo es escaso, no nos alcanza.”

Bauman advierte que la actual necesidad de identidades fáciles de quitar (“manto liviano”) fomenta la multiplicación de contactos online fugaces y superficiales, donde la cantidad importa más que la calidad y los vínculos se pueden borrar con la tecla «suprimir» para evitar exigencias profundas.

Rosa nos propone que la aceleración y la inestabilidad llevan a un estado de «saturación social» o «yo saturado». 

En nuestras reflexiones y en nuestra vida, esta aceleración es preocupante porque exige cada vez más sumergirse en una dinámica de hiperconexión, hiperinformación, hipermedicada, hiperestresada, el scroll infinito, donde el silencio y la pausa se perciben como sinónimo de fracaso o de no “existir”, provocando niveles de caos que afectan a la población en distintos niveles, desde el físico hasta el mental. 

A todo esto, reflexionamos sobre la importancia de regresar al descanso radical: Hacia una ecología espiritual del cuidado, propuestos por Daniela Cienfuegos y Manuel Tironi, desde una herramienta política, espiritual y ecológica para sanar la relación con la Tierra. 

¿Qué hacer para desacelerar? nos queda recordar que la calma, el descanso y los cuidados también son un acto de resistencia y rebeldía, frente al sistema que busca controlar todas las formas de vida.

Mujeres en la gestión del Agua. Manual para fortalecer su participación

Desde el eje Desde el eje Defensa del Territorio, Cuerpo, Tierra, con el proyecto: Fortalecimiento de defensoras comunitarias del agua y el territorio en el Sur-Sureste de México, realizamos un manual que busca generar una reflexión en torno al agua y la crisis climática, además de la pregunta escasez de agua ¿para quién es? 

Pues frente a la realidad que se atraviesa día a día, las mujeres buscan organizarse y levantar la voz, y a pesar de los desafíos, siguen organizándose para participar activamente en sus barrios y colonias por la defensa del agua y otros bienes comunes naturales. Desde el reconocimiento de esta realidad surge este manual. 

Sabemos que los retos frente a la crisis climática son muchos, son muchas las injusticias sociales, ambientales y climáticas que atravesamos en estos tiempos. Y también son muchas las mujeres y organizaciones de mujeres que no se conforman con estas realidades, que apuestan por seguir organizándose para sostener la vida, la esperanza y la defensa de los bienes naturales, entre ellos el agua. 

En él se proponen técnicas de cartografía popular para ampliar y nutrir la información sobre la ruta del agua, actores relacionados al uso y manejo de este bien común en los territorios, técnicas que permitan reforzar la politización de las problemáticas del agua, así actividades para motivar la organización comunitaria de mujeres y el cuidado colectivo.

¡Porque el agua es vida y la vida se defiende! 

Características y propuesta metodológica y política de los talleres

La metodología propuesta para los talleres surge desde la Educación Popular Feminista, en dónde reconocemos el poder analítico y reflexivo de las mujeres para observar, examinar y cuestionar su realidad, así como el potencial personal, colectivo, organizativo y transformador que poseen para cambiar su contexto, específicamente sobre su derecho al agua.

Para este Manual, buscamos fomentar y fortalecer la participación de las mujeres en la gestión del agua a través de seis talleres con duración de cuatro horas cada uno. Tanto los talleres como las técnicas que se sugieren están interrelacionadas. 

Te animamos a que adaptes y modifiques las técnicas según tus necesidades, pero sobre todo tomando en cuenta las necesidades de las mujeres a quienes estás acompañando en este proceso, con mucho cariño desde Agua y Vida: Mujeres, Derechos y Ambiente. 

 Donde el agüita es sagrada El Huitepec

Desde el eje Defensa del Territorio, Cuerpo, Tierra, iniciamos un proceso de Investigación Acción Participativa (IAP), con las integrantes de Escuela Popular ecofeminista “Las Mujeres Somos Agua y Humedal”, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, esta es nuestra 3a Etapa, de un proceso muy bonito de fortalecimiento y acompañamiento a defensoras del agua de la ciudad, en una comunidad que nos ha abrazado y abierto las puertas desde hace tres años:  La Ranchería Huitepec Los Alcanfores, donde nos hemos dado cita en la Agencia Rural para la facilitación de talleres y otras actividades. En esta etapa, junto a las mujeres decidimos hacer un documental colaborativo, participativo y colectivo que retrata la importancia social, política, cultural y el vínculo con el ciclo del agua, la tierra y el territorio. A través de la conmemoración de La Santa Cruz, en La Ermita de la Ranchería, festejo que se realiza cada 3 de mayo en diversos territorios, no sólo en Chiapas, sino en gran parte de Latinoamérica, se manifiesta un proceso de reinterpretación que va más allá de un sentido religioso, con raíces en España. Esta fiesta cobra vida a través de un vínculo cultural con la tierra, el agua, en consonancia con la naturaleza, el ciclo agrícola y los seres humanos, como parte de la petición de las lluvias y la fertilidad de las comunidades indígenas de Mesoamérica. 

Donde el agüita es vida El Huitepec, es el resultado de esta propuesta de construcción colectiva, donde cada una de las mujeres investigadoras aportó desde sus sentires, miradas y vivencias, en diálogo con personajes que nos compartieron cómo se construye comunitariamente un sistema de agua, su conservación y la importancia de la autonomía de este bien común. También nos platicaron de la participación de la comunidad en la celebración, además del sentido político de continuar organizándose, tanto para pedir por la llegada de las lluvias como para el inicio de la siembra y la agricultura. 

Nosotras, desde nuestra metodología de la educación popular ecofeminista, propusimos una IAP con los siguientes momentos: 

  • Pertinencia con la comunidad: por qué lo queremos, qué queremos representar, y con quiénes lo queremos hacer.
  • Invitación y presentación de la propuesta a las personas involucradas.
  • La construcción colectiva del guion, a partir de nuestros saberes, cómo contar historias, recoger la memoria y construir colectivamente del guion.
  • Compartición de nuestros saberes: aprender el uso de la cámara como una herramienta para sentir, crear y politizar.
  • De la palabra a la creación de las imágenes del documental.
  • Construcción colectiva de la edición.
  • Compartiendo con la comunidad.

Este documental nos enseña cómo la comunidad cada 3 de mayo, renueva su relación con la naturaleza, la tierra y con los habitantes.  Conocimientos que van pasando de generación en generación. 

Agradecemos a todas las compañeras, compañeros, habitantes de la Ranchería Huitepec Los Alcanfores. 

Este documental está a punto de estrenarse, ¡espéralo muy pronto!

Asamblea 67 de la Red TDT

“La organicidad y el sostén de la Red TDT se debe a todo el trabajo articulado en primera línea que realizan las organizaciones”. Victor Lopéz.

En febrero pasado asistimos a la  67 Asamblea Nacional de la Red para Todas, Todos y Todes (RED TDT), conformada por 88 organizaciones con presencia en 23 estados de la república, celebrada en el Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas (CENAMI), en la Ciudad de México. Fueron tres días de trabajo intenso para continuar el análisis sobre la situación de los derechos humanos en el país, reafirmar nuestro compromiso en la defensa de la Tierra y el Territorio, y festejar los 36 años de vida de la misma Red. Agua y Vida participamos desde nuestro trabajo en la región sur, impulsado desde el ecofeminismo como horizonte político y de vida para la defensa del agua, la tierra y los territorios.

En la asamblea sostuvimos la definición política y reafirmamos las cinco estrategias de la RED TDT: el derecho a defender derechos humanos y el espacio cívico; Justicia, verdad y memoria; derechos de las mujeres, feminismos y LGBTTQI+; movilidad humana, integración y dignidad liberadora; y  justicia ambiental y defensa de la tierra y el territorio.

Desde Agua y Vida nos encontramos en el eje de Justicia Ambiental y Defensa de la Tierra y el Territorio en la región sur, desde nuestro trabajo formativo para la defensa del agua en la Cuenca del Valle de Jovel (SCLC), las alianzas con organizaciones de base defensoras de sus territorios en diversos municipios de Chiapas y grupos y colectivas que acompañamos en la región. En cada palabra compartida de las, los y les compañeres se escuchó como la defensa de derechos está siendo criminalizada y amenazada, los territorios son devastados por la minería,  los megaproyectos, y  en otros espacios los agroquímicos que contaminan vertientes de aguas; hay despojo de los bienes comunes y desarticulación del tejido social, agravados por la intromisión de gobiernos y actores como el crímen organizado. La crisis climática es cada vez más preocupante: se ven los cambios en los ciclos del agua, lagunas contaminadas y escasez creciente, con afectaciones directas en la salud de la población, y de manera particular en la salud física y emocional de las mujeres y niñeces, sin dejar de lado el conjunto de la madre tierra. Las impactaciones, aunque diversas en cada territorio, son profundamente similares.

También celebramos los años de trabajo y articulación de la RED TDT con el seminario Tejer caminos en defensa de los derechos humanos: 36 años de acción colectiva desde la Red TDT, organizado en tres mesas de diálogo. La primera ofreció un encuadre geopolítico sobre la situación de la nueva hegemonía global y este nuevo orden en el que los países dominantes buscan concentrar el control del mundo. La segunda mesa reflexionó sobre la defensa de los derechos humanos en el contexto actual. Aleida Quintana, de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos, señaló la necesidad de un pacto entre nosotras: cuidarnos hacia adentro para dar verdad hacia afuera, reconociendo el desgaste espiritual que vivimos y el cuidado como una estrategia integral. Sé enfatizó que somos el resultado de los movimientos sociales, que tenemos ancestras y ancestros que nos han dejado camino, y que aunque el panorama actual es desalentador con el retroceso de los derechos humanos, la reducción de espacios cívicos y el aumentos de la desaparición forzada, es necesario seguir construyendo este proyecto político emancipador compartido,  generar alianzas y llegar a las bases populares. Una estrategia es volver al nicho, a la vinculación, a las juventudes, apelar a las emociones: porque “nos une el dolor y la alegría”. Liga: https://www.facebook.com/share/v/181KYJAe3b/

En la tercera mesa escuchamos las voces aliadas de la cooperación internacional para la defensa de los derechos humanos. La solidaridad internacional busca hacer frente a la crisis del derecho internacional, el avance de las ultraderechas y un panorama marcado por las guerras y genocidio des que se habló bastante, se estan haciendo esfuerzos para sostener los recursos. 

Para cerrar este día, parte de las acciones públicas de la asamblea se realizó una Velada por las personas desaparecidas y asesinadas en México, frente al Monumento a la Revolución, convocando a medios de comunicación y personas aliadas que compartieron su palabra. 

Comunicado: https://redtdt.org.mx/archivos/23460.

Sin duda este es un espacio donde encontrarnos, abrazarnos y vincularnos nos abre espacios de esperanza para continuar en la defensa de los derechos humanos, la justicia ambiental y el cuidado de la madre tierra.

¡Que tiemble el patriarcado!

Cada 8 de marzo, miles de mujeres, adolescentes y niñas se manifiestan de múltiples maneras en el mundo. Son diversas las formas en que el color morado se hace presente en las calles, los espacios de lucha, las redes sociales, las canciones, la música y los performances. Las luchas feministas se posicionan cada vez más fuertes, convirtiendo las calles en espacios de diálogo para honrar a quienes nos han guiado desde contextos y miradas críticas como el feminismo comunitario, el feminismo decolonial, el feminismo interseccional, el ecofeminismo, entre muchas otras corrientes, con las que nos sentimos identificadas.

Nosotras, desde nuestra postura ecofeminista, este 8M salimos a las calles de San Cristóbal, llenas de digna rabia, furia feminista e indignación colectiva, para abrazarnos, gritar y soltar con fuerza nuestras voces, llenas de fortaleza, para tender puentes con mujeres de distintos caminos y luchas. Porque la violencia sistémica, estructural y patriarcal no ha parado en el estado de Chiapas ni en el país: hasta el primero de marzo se contabilizaban 8 feminicidios en nuestro estado, de acuerdo con el Atlas del Feminicidio, un atlas que no debería existir.

https://atlasfeminicidio.fge.chiapas.gob.mx/estadisticas

Este 8M mujeres no pudieron estar presentes en su vida cotidiana. Hoy día una compañera, una hermana, una hija, una madre, una tía, no pudo despertar y continuar con su vida, sueños, alegrías.

Al mismo tiempo vemos que nuestras compañeras defensoras del territorio están siendo amenazadas, criminalizadas y despojadas de sus espacios, sus luchas y su voz. Como es el caso de nuestra compañera Paulette Hernández, agredida en febrero pasado por su labor, frente a proyectos extractivos, el despojo, y por denunciar las afectaciones de la palma aceitera, el incremento en los cobros de luz, entre otras problemáticas que afectan a la región Istmo Costa de Chiapas. Asimismo en San Cristóbal, la Red de Defensoras del Agua y el Territorio del Valle de Jovel, denunció las afectaciones que enfrentan principalmente las mujeres ante la crisis hídrica, y las violencias que afectan a las defensoras, como son: “difamación, hostigamiento, judicialización indebida, desapariciones forzadas y feminicidio político”. Léase el pronunciamiento aquí: Red de Defensoras del Agua y el Territorio en el Valle de Jovel

Y nosotras creemos profundamente que para seguir con fuerza y esperanza es importante continuar fortaleciendo, visibilizando y acompañando acciones para la justicia social y ambiental, para el cuidado de los bienes comunes, pero sobre todo para acuerparnos, ¡porque juntas somos mucho más fuertes!

Campaña: Voces de mujeres defensoras de la tierra y el territorio en el sur-sureste de México

¡Unimos nuestras fuerzas, nuestras rebeldías y nuestros corazones!

Desde el programa Defensa del Territorio-Cuerpo-Tierra, impulsamos la Campaña Voces de Mujeres Defensoras de la Tierra y el Territorio en el Sur-Sureste de México, para visibilizar, posicionar y honrar las resistencias de mujeres en la defensa de su territorio-cuerpo-tierra, ante las impactaciones de las políticas extractivistas, la militarización y la violencia estructural. 

En esta ocasión visitamos y conversamos con 8 mujeres de Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, quienes defienden sus territorios, frente a distintos proyectos extractivistas, megaproyectos de desarrollo, la militarización y la explotación de recursos naturales. Estas dinámicas han empobrecido, violentado y desplazado a sus habitantes, afectando gravemente la tierra, los cuerpos de agua y los bosques, y rompiendo el tejido comunitario. Sus consecuencias van más allá de lo físico: teniendo afectaciones no solo en la integridad física de las defensoras si no también afectaciones emocionales y enfermedades causadas por estas situaciones, desarticulando el tejido social que por años han sostenido varias comunidades, barrios y colonias a través de la colectividad, la comunicación, el cuidado del territorio y su autonomía.

En esta campaña tuvimos la oportunidad de conversar y compartir en nuestras redes sociales las historias de lucha y resistencia, a través de ilustraciones y las voces del Colectivo Tsijilba bij (Nuevo Camino) de la comunidad de Agua Clara; el Colectivo Nasakobajk del municipio de Chapultenango; y La Red de Mujeres de La Costa en Rebeldía del municipio de Tonalá, todas en Chiapas. También compartimos las voces del grupo de mujeres Noj Kaaj Santa Cruz Xbalam Naj, del municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo y de U Tumben Nekil Kuxta (Una Nueva Semilla de Vida), del municipio de Ixil, Yucatán. 

Mira los videos en los siguientes vínculos: 

Sus voces llegaron desde la fuerza, la claridad y la resistencia, compartiendo cómo enfrentan las situaciones de “desarrollo”, violencias y desplazamiento en sus localidades: desde la protección a la madre tierra, la creatividad, la poesía, la recuperación de la medicina ancestral, el trabajo creativo y el juego con las niñeces, el reconocimiento del ser mujer, la transmisión de los saberes de las abuelas y abuelos, la sanación y el fortalecimiento de sus liderazgos e identidades.

  • Las compañeras zoques, que a través de acciones como la revitalización de la lengua materna, la medicina tradicional y la preservación de la cultura se organizan con su comunidad para hacer frente a los megaproyectos.
  • La compañera Lupita de la Red de Mujeres de la Costa en Rebeldía, quien desde su palabra, su poesía, su fortaleza, resistencia y su gran sonrisa, llena los espacios de alegría rebelde como una forma más de resistir.

Este proceso nos ha enseñado que son múltiples las formas en que las mujeres nos acuerpamos: desde la ternura, el reconocimiento y la alegría hasta las formas más colectivas de organización. Todo ello nos inspira a seguir encontrándonos en procesos tan poderosos y transformadores. 

Calendario Ecofeminista: XV años de luchas, sueños y resistencias colectivas

Con enorme alegría les compartimos el calendario ecofeminista 2025, el cual es parte de nuestra celebración por los XV años de nuestro caminar como Agua y Vida: Mujeres, Derechos y Ambiente.

¡Deseamos que lo disfruten, que las fotografías de fortaleza, dignidad, resistencia y esperanza las inspiren y aviven los fuegos de lucha y construcción de otros mundos posibles!

También queremos compartir con ustedes, un poco de nuestra historia… Parece que fue ayer cuando, en una plática acalorada entre amigas sobre la exclusión de las
mujeres de los procesos de organización comunitaria en torno al agua, dijimos: “¡Ya basta! Vamos a hacer
talleres sólo con las mujeres. ¡De mujeres, con mujeres y para mujeres!” Y así sembramos las semillas de
un proyecto que ahora cumple quince años.
Empezamos de manera voluntaria en el año de 2008 junto a grupos de mujeres organizadas, con las
cuales analizábamos las problemáticas relacionadas al agua y los impactos en su salud, alimentación y
en el trabajo. El interés de diferentes grupos de mujeres en Chiapas era notorio, de modo que en el año
de 2010 nos formalizamos como una Organización No Gubernamental. Hoy somos reconocidas como una organización firmemente comprometida con la lucha por la justicia ambiental, climática y social.
Desde la perspectiva de género y medio ambiente, evolucionamos hacia la perspectiva ecofeminista
crítica latinoamericana. Desde el cuidado y gestión ambiental, ampliamos nuestra perspectiva hacia
los bienes comunes naturales. Desde las problemáticas ambientales locales dirigimos nuestra mirada
hacia la lucha en contra del modelo extractivo. Desde el trabajo con grupos locales de mujeres, avanzamos hacia el trabajo junto a los grupos de defensoras ambientales a nivel estatal, nacional e internacional.

Hemos cambiado porque estamos atentas a los constantes desafíos sociales, políticos, económicos y
culturales que afectan la dignidad de la vida de las mujeres y de la naturaleza. El sistema hegemónico voraz y violento nos desafía constantemente y requiere la revisión comprometida y articulada del contexto en el cual trabajamos. Solo así podemos construir prácticas realmente contestatarias, transformadoras, tanto en lo concreto –la organización de las mujeres y el fortalecimiento de su poder personal y colectivo en la defensa y recuperación de sus comunidades y territorios– como en lo teórico, en lo reflexivo crítico.

Sin agua, no hay vida

Inicialmente, nos enfocábamos principalmente en la formación por medio talleres comunitarios en
distintas regiones del estado sureño mexicano de Chiapas. Un estado periférico, de frontera, con realidades tremendamente dolorosas debido a la exclusión y marginación históricas y a la vez, resistencias y rebeldías también históricas. La educación popular ha sido nuestra principal herramienta para transformar estas realidades. El anclaje inicial de nuestros procesos formativos ha sido siempre la experiencia concreta de las mujeres como fuente de conocimiento, de saberes, de análisis que se colectivizan y problematizan como forma de confrontar esa realidad.

Nuestras estrategias de trabajo, además de la formación, fue ampliándose hacia la investigación
participativa, hacia el activismo feminista y hacia la comunicación. Nuestra guía sigue siendo el derecho
al agua desde la interdependencia con los derechos a la salud, a la alimentación, al trabajo, a la
participación y la toma de decisiones. Es un derecho que también se relaciona con los derechos indígenas, con los derechos a la tierra y el territorio y con los derechos ambientales. Y nuestra consigna es la de que sin agua no hay vida.

Nuestro caminar junto a los grupos de defensoras comunitarias ha favorecido que los alcances de nuestros procesos formativos cuenten con la participación de mujeres de diferentes regiones del territorio mexicano. Actualmente, somos parte de grupos y redes de mujeres y feministas a nivel local, estatal, nacional e internacional.

Y seguimos

Nos enorgullece y nos renueva las esperanzas constatar, en estos quince años, que hemos construido relaciones sólidas y francas con diferentes grupos de defensoras, en donde el trabajo político va de la mano con el compañerismo: luchamos, marchamos, aprendemos juntas y también celebramos y festejamos juntas.

Nos enorgullece ser parte activa y propositiva de este gran movimiento de mujeres que, frente a las violencias, injusticias y opresiones, siembran la dignidad, la fuerza y la esperanza de mundos más sanos, libres y justos.

¡Gracias por ser parte de esta trayectoria!

Escuela Ecofeminista Mujeres Defendiendo el Territorio Cuerpo-Tierra 2023

¡Por la vida en el centro de las decisiones climáticas! La 7ª generación de la Escuela Ecofeminista “Mujeres Defendiendo el Territorio Cuerpo-Tierra”, fue realizada del 22 al 24 de noviembre de 2023, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Nos reunimos entre 19 mujeres defensoras provenientes de los estados de Baja California, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Oaxaca, Veracruz y Yucatán, además de Ciudad de México. Desde nuestro trabajo y activismo por la defensa de los derechos a la tierra y el territorio, los derechos ambientales, el derecho al agua, los derechos culturales y el derecho a una vida libre de violencia, debatimos sobre la urgencia de posicionar los debates ecofeministas sobre las justicias ambiental, climática y ecológica, para juntas fortalecer la defensa del territorio cuerpo-tierra y construir mundos más sanos y justos. Este video da cuenta de las reflexiones que hemos realizado.

Curso en Línea: Metodologías de la Educación Popular Feminista

Durante los meses de marzo a mayo de 2024, realizamos la segunda edición del curso en línea sobre Metodologías de la Educación Popular Feminista, con el objetivo de generar reflexiones, debates e intercambios sobre la educación popular feminista, sus metodologías, apuestas y principales retos, y así aportar a la construcción de aprendizajes colectivos para la acción transformadora desde y para las mujeres. Formaron parte de esta segunda edición 27 mujeres, provenientes de México, Uruguay, Bolivia, Perú y España, la mayoría provenientes de organizaciones sociales y de base. 

Partimos del hecho de que la Educación Popular Feminista es una propuesta político-pedagógica que tiene como fin la formación de sujetas críticas para transformar las realidades de opresión, violencia y despojo. Busca construir procesos de formación en los cuales las mujeres construyen aprendizajes marcados por el cuestionamiento, la rebeldía, la creatividad y el compromiso. Son procesos en los cuales las mujeres son consideradas sujetas de la producción de conocimientos. Conocimientos que surgen del cuerpo, del pensamiento crítico, de las experiencias vividas, de la memoria histórica, de las relaciones, de las emociones y de las subjetividades. Conocimientos que alimenten las rebeldías personales y colectivas, el reconocimiento de las capacidades de gestar prácticas y saberes desde lugares distintos, de legitimar los conocimientos de las mujeres que han sido invisibilizados y desdeñados.

La estructuración del curso

El curso estuvo diseñado en cuatro módulos que permitieron a las participantes el diálogo –sincrónico y asincrónico– entre pares en la virtualidad. De manera paulatina, transitamos por las metodologías de la educación popular feminista desde una perspectiva crítica, participativa y latinoamericana, procurando, con nuestras reflexiones, aportar al fortalecimiento de los procesos organizativos de las mujeres. 

Los contenidos de cada módulo se orientaron hacia la crítica y autocrítica de los procesos formativos que realizamos, y aportaron a la construcción colectiva de acciones políticas que visibilizaran las problemáticas específicas que afectan a las mujeres, denunciaran las desigualdades, y también las resistencias.  En el centro de nuestros debates, buscamos priorizarnos y reconocernos como constructoras de prácticas transformadoras.

Empezamos conociendo el panorama de la historia, evolución y marco teórico-político de la Educación Popular en Abya Yala, enfocándonos en el cómo las educadoras populares feministas fueron construyendo un enfoque hacia la crítica del patriarcado, fortaleciendo su papel como mujeres y sujetas políticas en la construcción del conocimiento desde la realidad de las mujeres y sus movimientos populares, de base e, incluso, guerrilleros. 

Mantuvimos siempre presente la aseveración de que la metodología de la educación popular feminista busca aportar a los movimientos feministas y así transformar este sistema voraz que nos aniquila, que nos fragmenta, que nos transforma en objetos, que se nutre de nuestro trabajo, esfuerzo y creatividad – despojándonos continuamente. En otras palabras, el compromiso de la educación popular feminista es cuestionar, transformar las realidades de injusticia que todavía viven las mujeres – a pesar de los logros y avances que hemos tenido gracias al movimiento feminista. 

Deconstrucción-reconstrucción

Los módulos del curso estaban relacionados entre sí, de modo que las participantes fortalecieron sus reflexiones sobre el hecho de que ésta es una metodología que se caracteriza por la dinamicidad, creatividad, pasión, valentía, y potencial crítico transformador. Es una práctica que implica la superación de las dicotomías de la modernidad occidental que crea jerarquías de valor entre cuerpo-mente, emoción-razón, privado-público, naturaleza-cultura, entre otras. Implica, además, reconocer los tiempos y ritmos de cada una, desde la aseveración implícita de que las mujeres vivimos múltiples y diferenciadas opresiones, y tenemos diferentes intereses políticos. También pudimos ampliar nuestra mirada a la destrucción y despojo de la naturaleza y los ecosistemas, que va de la mano con las violencias y despojo hacia nuestros cuerpos. 

El curso nos llevó a cada una a romper con las supuestas seguridades que nos proporciona el sistema patriarcal; romper con las violencias aprendidas; romper con la comodidad que nos otorga el papel de víctimas; romper con esquemas profundamente arraigados sobre la vida, el trabajo, la espiritualidad, el consumo, el discurso, el activismo “militante”, entre otros aprendizajes. Fue un proceso colectivo en lo mínimo, doloroso, inquietante y que a la vez nos llevó a volver a reconstruirnos, re-construcción que requiere tiempo, soledad y el dolor de, como semillas, partirnos, rompernos y volver a crecer y florecer. Y al mismo tiempo, pudimos coincidir y sentir la alegría de sabernos aliadas, compañeras de lucha y caminos. 

Un elemento clave en el curso fue la constatación de que la ética y política feminista con y entre las mujeres con las que trabajamos pasa por la construcción de una mirada interseccional, que está en constante revisión crítica y autocrítica, en la cual todas las participantes de un proceso formativo están en constante cambio y reflexión sobre nuestros propios procesos personales y colectivos. Entre los procesos formativos que revisamos, se destaca el taller, que se ha consolidado como espacio privilegiado de la Educación Popular. 

El taller como espacio privilegiado para la construcción colectiva de conocimientos

Como método predominante en los procesos de educación popular feminista, el “taller” es uno de los espacios privilegiados para la construcción colectiva de conocimientos. Paulo Freire se preguntaba: “¿cómo llegar al pueblo y despertar las ganas de luchar?” Y en esta sintonía, nos preguntamos: ¿cómo llegar a las mujeres y despertar las ganas de luchar y transformar el sistema patriarcal capitalista, racista y colonial?

Acompañando las diferentes corrientes y evolución de los movimientos feministas, el taller como método también ha evolucionado, profundizado y ampliado cada vez más su claro fin político de transformar las injusticias. 

Vimos, en el curso, que, para lograr este fin, en el taller se emplean “técnicas” y herramientas didácticas participativas que van más allá de la reflexión analítica y racional por parte de las personas participantes. La apuesta es la de validar otras formas de conocimiento, que surgen no solamente desde el análisis y pensamiento crítico, sino que también de los sentimientos, de la intuición, de las emociones y memoria personal y colectiva. 

Buscamos recuperar el potencial transformador y creador de conciencia política que tiene el taller. Esta perspectiva, -además de superar la excesiva valoración de lo racional frente a lo emocional, y lo mental en contraposición a lo corporal-, es también una perspectiva intencionada, que se orienta hacia un posicionamiento político que cuestiona las dualidades entre razón-emoción, mente-cuerpo, objetivo-subjetivo presentes en nuestras sociedades patriarcales, a modo de recuperar y validar formas de conocimiento de las mujeres que han sido históricamente devaluadas por este sistema.

Renovar las esperanzas

Ser impulsoras de procesos transformativos, para nosotras de Agua y Vida es una gran satisfacción, porque esta es nuestra razón de ser: transformar las realidades de opresión e injusticia hacia realidades en las cuales la vida ocupa el centro. Para terminar, dejamos aquí algunos testimonios de las participantes, que nos inspiran, nos motivan y nos renuevan las esperanzas para seguir realizando y mejorando este curso. 

¡Gracias a todas las personas que hicieron parte!

“Me pareció muy provocador, considero que la estructura del mismo traza una ruta bastante clara que permite analizar la propuesta crítica de la educación popular feminista hasta llegar a lo concreto y analizar nuestras propias prácticas. Los materiales, tanto videos como lecturas son muy potentes, ponen al centro de la discusión la apuesta política de la EPF y cómo a través de ésta se cuestionan las diferentes opresiones que vivimos las mujeres. Pienso que las tareas nos motivan a explorar nuestra creatividad de diversas formas. Los encuentros virtuales abren espacios de discusión muy necesarios y nos orientan no sólo sobre los contenidos del curso, sino también a ser críticas con lo que hacemos, cómo lo hacemos y su finalidad política”.

“Me pareció potente la reflexión política desde la práctica emancipadora de la organización y colectivización de grupos de mujeres. Aprendí de técnicas y métodos de la EPF que ya había llevado sin saber que eran tales, lo cual me dio mucha fuerza e inspiración para seguir caminando estos procesos emancipatorios. Pude escuchar las diferentes apuestas de mis compañeras en sus respectivos caminares, sentí un espacio abierto y seguro para el diálogo y la reflexión”.

“Superó mis expectativas pues las reflexiones que detonó me hicieron analizar lo fundamental que resulta partir de las propias experiencias para la construcción del conocimiento colectivo, crítico y transformador, que permita potenciar las luchas que las mujeres vienen dando para enfrentar las diversas opresiones que nos atraviesan, pero también fijar la mirada en la responsabilidad política que tenemos como facilitadoras”.

“Comprendí lo que es la EPF, pude cuestionarme personalmente mi ser feminista, además de complementar y reforzar mis conocimientos sobre EP y logré organizar mis ideas en torno a una propuesta metodológica práctica con estructura y con fundamentos teórico- conceptuales sólidos”.

“Diría que rebasaron mis expectativas, ya que los materiales de lectura fueron muy bien escogidos, el desarrollo de los módulos, muy bien planeados y resumidos. Además, el conocer las experiencias de las participantes es inspirador y produce empatía entre nosotras. Muchas gracias por ayudarnos a conectarnos con nuestra creatividad feminista”.

“El curso me ha ayudado a entender que para lograr una educación situada hay que hacerlo al revés de cómo nos enseñan, partir de lo interno y no de lo externo, también que como facilitadora es necesario estar en observación y cuestionamiento constante. Me llevó frases, preguntas, que me hicieron desbloquear pensares y sentires. Ahora trato de tener presentes esas palabras clave continuamente para seguir profundizando esas reflexiones”.