¡Que tiemble el patriarcado!

Cada 8 de marzo, miles de mujeres, adolescentes y niñas se manifiestan de múltiples maneras en el mundo. Son diversas las formas en que el color morado se hace presente en las calles, los espacios de lucha, las redes sociales, las canciones, la música y los performances. Las luchas feministas se posicionan cada vez más fuertes, convirtiendo las calles en espacios de diálogo para honrar a quienes nos han guiado desde contextos y miradas críticas como el feminismo comunitario, el feminismo decolonial, el feminismo interseccional, el ecofeminismo, entre muchas otras corrientes, con las que nos sentimos identificadas.

Nosotras, desde nuestra postura ecofeminista, este 8M salimos a las calles de San Cristóbal, llenas de digna rabia, furia feminista e indignación colectiva, para abrazarnos, gritar y soltar con fuerza nuestras voces, llenas de fortaleza, para tender puentes con mujeres de distintos caminos y luchas. Porque la violencia sistémica, estructural y patriarcal no ha parado en el estado de Chiapas ni en el país: hasta el primero de marzo se contabilizaban 8 feminicidios en nuestro estado, de acuerdo con el Atlas del Feminicidio, un atlas que no debería existir.

https://atlasfeminicidio.fge.chiapas.gob.mx/estadisticas

Este 8M mujeres no pudieron estar presentes en su vida cotidiana. Hoy día una compañera, una hermana, una hija, una madre, una tía, no pudo despertar y continuar con su vida, sueños, alegrías.

Al mismo tiempo vemos que nuestras compañeras defensoras del territorio están siendo amenazadas, criminalizadas y despojadas de sus espacios, sus luchas y su voz. Como es el caso de nuestra compañera Paulette Hernández, agredida en febrero pasado por su labor, frente a proyectos extractivos, el despojo, y por denunciar las afectaciones de la palma aceitera, el incremento en los cobros de luz, entre otras problemáticas que afectan a la región Istmo Costa de Chiapas. Asimismo en San Cristóbal, la Red de Defensoras del Agua y el Territorio del Valle de Jovel, denunció las afectaciones que enfrentan principalmente las mujeres ante la crisis hídrica, y las violencias que afectan a las defensoras, como son: “difamación, hostigamiento, judicialización indebida, desapariciones forzadas y feminicidio político”. Léase el pronunciamiento aquí: Red de Defensoras del Agua y el Territorio en el Valle de Jovel

Y nosotras creemos profundamente que para seguir con fuerza y esperanza es importante continuar fortaleciendo, visibilizando y acompañando acciones para la justicia social y ambiental, para el cuidado de los bienes comunes, pero sobre todo para acuerparnos, ¡porque juntas somos mucho más fuertes!

Campaña: Voces de mujeres defensoras de la tierra y el territorio en el sur-sureste de México

¡Unimos nuestras fuerzas, nuestras rebeldías y nuestros corazones!

Desde el programa Defensa del Territorio-Cuerpo-Tierra, impulsamos la Campaña Voces de Mujeres Defensoras de la Tierra y el Territorio en el Sur-Sureste de México, para visibilizar, posicionar y honrar las resistencias de mujeres en la defensa de su territorio-cuerpo-tierra, ante las impactaciones de las políticas extractivistas, la militarización y la violencia estructural. 

En esta ocasión visitamos y conversamos con 8 mujeres de Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, quienes defienden sus territorios, frente a distintos proyectos extractivistas, megaproyectos de desarrollo, la militarización y la explotación de recursos naturales. Estas dinámicas han empobrecido, violentado y desplazado a sus habitantes, afectando gravemente la tierra, los cuerpos de agua y los bosques, y rompiendo el tejido comunitario. Sus consecuencias van más allá de lo físico: teniendo afectaciones no solo en la integridad física de las defensoras si no también afectaciones emocionales y enfermedades causadas por estas situaciones, desarticulando el tejido social que por años han sostenido varias comunidades, barrios y colonias a través de la colectividad, la comunicación, el cuidado del territorio y su autonomía.

En esta campaña tuvimos la oportunidad de conversar y compartir en nuestras redes sociales las historias de lucha y resistencia, a través de ilustraciones y las voces del Colectivo Tsijilba bij (Nuevo Camino) de la comunidad de Agua Clara; el Colectivo Nasakobajk del municipio de Chapultenango; y La Red de Mujeres de La Costa en Rebeldía del municipio de Tonalá, todas en Chiapas. También compartimos las voces del grupo de mujeres Noj Kaaj Santa Cruz Xbalam Naj, del municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo y de U Tumben Nekil Kuxta (Una Nueva Semilla de Vida), del municipio de Ixil, Yucatán. 

Mira los videos en los siguientes vínculos: 

Sus voces llegaron desde la fuerza, la claridad y la resistencia, compartiendo cómo enfrentan las situaciones de “desarrollo”, violencias y desplazamiento en sus localidades: desde la protección a la madre tierra, la creatividad, la poesía, la recuperación de la medicina ancestral, el trabajo creativo y el juego con las niñeces, el reconocimiento del ser mujer, la transmisión de los saberes de las abuelas y abuelos, la sanación y el fortalecimiento de sus liderazgos e identidades.

  • Las compañeras zoques, que a través de acciones como la revitalización de la lengua materna, la medicina tradicional y la preservación de la cultura se organizan con su comunidad para hacer frente a los megaproyectos.
  • La compañera Lupita de la Red de Mujeres de la Costa en Rebeldía, quien desde su palabra, su poesía, su fortaleza, resistencia y su gran sonrisa, llena los espacios de alegría rebelde como una forma más de resistir.

Este proceso nos ha enseñado que son múltiples las formas en que las mujeres nos acuerpamos: desde la ternura, el reconocimiento y la alegría hasta las formas más colectivas de organización. Todo ello nos inspira a seguir encontrándonos en procesos tan poderosos y transformadores. 

Marcha Mundial de Las Mujeres – 24 horas de Acción Solidaria Feminista por Palestina

¡Mujeres en Marcha hasta que Palestina sea Libre de Río a mar!

El pasado 30 de marzo, como parte de la Marcha Mundial de las Mujeres – México, participamos de las 24 horas de Acción Solidaria Feminista por Palestina. Mujeres de todo el mundo nos organizamos para difundir mensajes de esperanza, lucha y solidaridad para las mujeres palestinas. 

El 9 de octubre de 2024, Israel impuso un bloqueo total sobre Gaza, exacerbando una crisis humanitaria sin precedentes debido a su rapidez e intensidad: Israel interrumpió el suministro de agua, alimentos, electricidad, gas y combustible; cerró los pasos fronterizos entre Palestina y Egipto, impidiendo que la población civil intentara salvarse y, al mismo tiempo, impidiendo la entrada de la ayuda humanitaria.

Se trata de un genocidio fríamente calculado, ya que, al mismo tiempo, Israel intensificó el bombardeo en plazas públicas, en viviendas y barrios completos, escuelas, hospitales, mercados y otros centros de seguridad, atención, ayuda y supervivencia. Las cifras arrojan más de 27.300 personas palestinas asesinadas, entre ellas más de 7.000 niñas y niños, y otras 66.000 habrían resultado heridas.

Privar deliberada y premeditadamente a la población civil de los medios elementales para su supervivencia como el agua, alimentos, atención médica y ayuda humanitaria constituye crimen de guerra. Arrojar bombas en centros de ayuda y cerrar fronteras, concentrando la población en la zona de conflicto, impidiendo su protección es claramente un genocidio.

La Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) ha denunciado que el 70% de las víctimas son infancias y mujeres, y que “la situación agrava los problemas a los que ya se enfrentan las mujeres. El desplazamiento de sus hogares conlleva la pérdida de sus medios de subsistencia, una mayor vulnerabilidad ante la violencia y mayores dificultades para acceder a la salud reproductiva y materna”.

Las guerras como reflejo del sistema patriarcal capitalista y colonial

Las guerras siempre son intereses estratégicos por la tierra y sus bienes comunes naturales, que los hombres en el poder realizan para aumentar su poder de influencia y dinero. Por eso todo lo relacionado con la guerra es patriarcal: son los hombres en el poder que las impulsan y la crean. Y es capitalista porque se destinan enormes cantidades de dinero para investigación y tecnologías de guerra: armas cada vez más sofisticadas que se producen y se venden. Y es colonial porque somete y despoja los pueblos históricamente excluidos y marginados.

En el contexto de la guerra genocida entablada por el estado de Israel en contra del pueblo palestino, la MMM evidencia que “la ocupación genocida de Israel es un producto más del sistema patriarcal capitalista y se cruza con la destrucción causada por la necropolítica colonialista, racista y autoritaria. Estos sistemas opresivos colaboran para comerciar con armas, construir fronteras militarizadas y explotar conjuntamente nuestros recursos naturales”.

¡Acción solidaria feminista de 24 horas siguiendo el Sol!

En este 2024, desde nuestro compromiso y lucha feminista en contra del patriarcado y sus guerras, desde la MMM-México participamos de las 24 horas de Acción Solidaria Feminista por Palestina. Desde la consigna “¡Mujeres en Marcha hasta que Palestina sea Libre de Río a mar!”, unimos nuestras voces a las voces de todas las mujeres del planeta que no nos cansamos de desafiar los sistemas patriarcales; que luchamos para denunciar, visibilizar y desmantelar las estructuras de opresión y que nos organizamos para soñar, imaginar y trabajar por la construcción de mundos más sanos, justos y libres. Marchamos hacia el futuro, guiadas por la luz de la solidaridad y la promesa de un mañana justo e igualitario.

Las 24 horas de Acción Solidaria Feminista por Palestina, de este 30 de marzo, consistió en que mujeres de todo el mundo, al medio día de cada una de las zonas horarias del planeta, nos pronunciamos de diferentes maneras por el cese al fuego de Israel y sus aliados en contra de Palestina, y generando una corriente mundial que hacía eco de nuestras reivindicaciones comunes por un mundo mejor. Exigimos la urgente necesidad de poner fin, de inmediato, a la ocupación y al genocidio israelíes.

Pues sabemos muy bien que ¡si hieren a una, nos hieren a todas! Y eso no lo vamos a permitir.

8M en San Cristóbal de Las Casas: “Somos fuego feminista – tejemos resistencias por nuestros derechos y cuerpo-territorio”

«Sembremos sueños y cosechemos esperanzas, recordando que esa construcción sólo se puede hacer abajo, a la izquierda y del lado del corazón» – Bety Cariño. Una de las victorias que logramos en este 8M es que formamos la asamblea permanente para seguir luchando juntas y juntes, y fortalecer el movimiento feminista en San Cristóbal.

Bajo esta consigna, salimos a la calle este 8 de marzo, en el Día Internacional de Lucha de las Mujeres. Como Agua y Vida participamos en varias acciones orientadas a la articulación entre las diversas luchas del Movimiento Feminista.

Como aparece en el lema de la marcha, nuestro cuerpo también es un territorio de lucha y defensa, tal como defendemos nuestros territorios-tierras en contra del despojo y la explotación.

El capitalismo neoliberal, colonialista, patriarcal y extractivista destruye nuestro planeta con sus políticas de muerte, nos despoja de nuestros bienes comunes y territorios. Las más afectadas siempre son las mujeres, niñas y niños, principalmente las mujeres indígenas y racializadas que viven historicamente la explotación y el despojo colonial de sus tierras y su cuerpo. Y es una continuidad hasta el presente. Como mujeres ecofeministas trajimos esa perspectiva a la marcha: La opresión y explotación de la naturaleza es la misma que viven las mujeres.

Estuvimos presentes, junto a otras compañeras, en las reuniones para la preparación de la marcha inclusiva. Algunas de las injusticias y opresiones que visibilizamos fueron las luchas y demandas de las mujeres con discapacidades; las luchas de las mujeres trans; el genocidio en palestina donde las principales víctimas han sido mujeres e infancias; la legalización del aborto; las desapariciones forzadas; las violaciones y feminicidios que sufren las mujeres en Chiapas, en todo México y el mundo. Una de las victorias que logramos en este 8M es que formamos la asamblea permanente para seguir luchando juntas y juntes, y fortalecer el movimiento feminista en San Cristóbal.

Mujeres y desplazamiento forzado en Chiapas

Una grave problemática que pudimos visibilizar este año en San Cristóbal, fue el del desplazamiento forzado interno que denunciaron las mujeres Tseltales y Tsotsiles de las comunidades Chalchihuitán y Aldama, de Los Altos de Chiapas, y de la Comunidad de Nueva Palestina, Ocosingo, en la región Selva. Durante la realización de su Tercer Encuentro de Articulación y Coordinación, llevado a cabo en las instalaciones del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur de la UNAM (CIMSUR– UNAM), lugar que las cobijó, las mujeres desplazadas forzadas contaron sus historias de múltiples formas de violencia vividas durante el desplazamiento: compartieron la dolorosa experiencia del ataque armado por grupos paramilitares, el despojo de sus tierras, bienes materiales y culturales, la carencia de absolutamente todo, en los lugares de refugio, el asesinato de algunas personas y el encarcelamiento injusto de otras. En el caso de Nueva Palestina, la problemática se intensifica con la tortura física, emocional y sexual de mujeres y la desaparición forzada de un joven, así como tortura a niñeces y adolescencias.

Para nosotras, es importante que hagamos historia de estas violencias. Estos diversos desplazamientos ocurrieron en Chalchihuitán en 2017, afectando a 5,023 personas, actualmente continúan organizadas 290 familias; en Aldama en 2017 fueron afectadas doce comunidades en donde se suman 4,999 personas afectadas. El evento más reciente en Nueva Palestina, en el municipio de Ocosingo el 16 de diciembre de 2021, donde 5 familias, que suman un total de 34 personas -de las cuales 24 son niñas, niños y adolescentes-, fueron desplazadas por el ataque de un grupo paramilitar encabezado por las autoridades. Las familias desplazadas actualmente se encuentran refugiadas en San Cristóbal de Las Casas, y cuya situación es dramática por el encarcelamiento y sentencia injusta de Versain Velasco García, miembro de estas familias, a 58 años y 4 meses, el motivo es su participación como defensor de derechos humanos en su comunidad.  

No podemos ignorar que los procesos de desplazamiento forzado en Chiapas se han multiplicado en los últimos meses debido a la disputa por el territorio de la región fronteriza, una extensión considerable de la Sierra y de la Selva, por parte de la delincuencia organizada. Actualmente, son más de 10,000 personas desplazadas, y el terror, el control de la población y múltiples violaciones a los derechos humanos de esta población han sido negados o minimizados por las autoridades de los tres ámbitos de gobierno de México. En este contexto, la defensora feminista de Derechos Humanos Dora Julieta Hernández señala que las mujeres, las infancias y adultos mayores resultan gravemente afectados ante estos hechos violentos, por su condición histórica de vulnerabilidad de género, clase, etnia y edad, ante la indiferencia de las autoridades responsables que no previenen, no protegen, no atienden, no procuran justicia y no reparan los daños de manera integral.

Luchas en contra del extractivismo

En concordancia con estos testimonios, en el pronunciamiento de la marcha del 8M fue mencionado que: “En Chiapas se vive el control de las tierras y territorios, por parte de grupos paramilitares, civiles armados que ahora se han diversificado en grupos narco-paramilitares que están asediando y sembrando terror en las comunidades campesinas mayas y zoques en su disputa por el control del territorio, ante la complacencia y complicidad del Estado”. Esta situación es muy preocupante, ya que fomenta la cultura de muerte, y provoca que las mujeres vivan en constante inseguridad, además del despojo y también el aumento de la violencia feminicida.

Como ya hemos afirmado, son las mujeres las más afectadas por estas circunstancias violentas. Al mismo tiempo, son ellas quienes luchan con digna rabia y también con ternura, empatía y una vista amplia a todos los ámbitos de la vida, incluyendo la vida de la tierra. Son ellas las que encabezan la lucha y son las que crean estrategias y propuestas para el buen vivir de toda la vida que habita este planeta. 

Son muchos los logros, los aciertos y la coordinación. Pero no dejamos de preguntarnos sobre ¿por qué todavía, después de incontables marchas, tenemos que seguir haciendo frente a tanta violencia y despojo a nuestros cuerpos y territorios? ¿Por qué está aumentando el número de ataques a nuestras luchas? ¿Por qué nuestras vidas significan tan poco en este sistema? Creemos que vale la pena que sigamos debatiendo sobre estas interrogantes, y construyendo juntas los caminos a sus respuestas.

El patriarcado se va a caer, se va a caer, se va a caer

Mientras, seguimos afirmando que el patriarcado capitalista está intensificándose más y más, pero también está sintiendo que sus límites se acercan. Principalmente los límites planetarios. Y los límites que estamos poniendo las mujeres. La sabiduría y las acciones de las mujeres organizadas siempre han sido un peligro para el sistema patriarcal capitalista, por lo que ha intentado oprimirnos desde el principio. En las últimas décadas, las mujeres están liberándose cada vez más, lo que significa una amenaza más grande. Por ende, nos atacan más fuerte para pararnos, pero somos fuertes y sabemos lo que queremos. Así queremos cerrar reconociendo la sabiduría y la organización de todas las mujeres desplazadas, violentadas, desaparecidas y víctimas de feminicidio. Nos iluminan el camino de la lucha y la transformación del patriarcado capitalista, racista y colonial capitalista en un mundo de justicia y vida.

Campaña Voces de Agua, Tierra y Mujeres

Es necesario revertir el hechizo.
Ese, que borra a las mujeres
de los libros de historia,
de las esferas de poder,
de las antologías…
Gisela López

La organización y resistencia de las mujeres para defender sus cuerpos, territorios y modos de vida ha estado presente desde la colonización y se ha vuelto un continuo desde entonces, principalmente ahora que los sistemas de extracción y despojo se han intensificado cada vez más en las regiones del Sur. Las mujeres han estado constantemente creando nuevas formas de defender la vida, pero estas historias han sido poco contadas, reconocidas y valoradas.

¿Dónde estamos las mujeres?

Si pensamos desde la historia oficial ¿dónde estaban las mujeres indígenas, originarias, en los tiempos de la conquista?, ¿dónde estuvieron las mujeres durante el largo periodo de colonización?, y ¿en la independencia? Y ¿en la revolución?, ¿qué nos cuenta la historia oficial de las mujeres en estos periodos?, Y ¿qué nos oculta?, en todos los momentos de defensa del territorio las mujeres han encabezado diversas luchas y resistencias, pero de esto se habla poco o casi nada.

Actualmente en Chiapas, como en el resto del país, la colonización sigue reproduciéndose a través de los sistemas de despojo territorial y cultural. Todo esto reforzado por el estado, las empresas transnacionales y el crimen organizado, que perpetúan las violencias físicas, simbólicas y comunitarias, incrementan el despojo de bienes naturales básicos como el agua y los alimentos, y afectando directamente en el territorio y los cuerpos de las mujeres.

Aquí estamos. Siempre hemos estado

En situaciones tan adversas como la contaminación y escasez de agua, la carencia de tierras para el cultivo, la militarización del territorio, los embates de empresas transnacionales y la disminución de espacios seguros para vivir, las mujeres siguen organizándose de diferentes formas para defender sus territorios, sus cuerpos, tus tierras y sus culturas. Con digna rabia salen a las calles a denunciar las violencias e injusticias, pero también desde la esperanza de que otros mundos son posibles, se organizan para recuperar esa sabiduría que siempre han tenido como mujeres, y desde ahí, sanar el corazón, el espíritu, el cuerpo y la tierra. Todo esto de manera colectiva, porque tenemos claro que juntas somos más fuertes.

Sumamos nuestras voces a la de todas las mujeres que recuperan las genealogías feministas, que crean espacios de esperanza… Celebramos que sus voces, sueños y luchas se dispersan y siembran esas “otras” historias: esas historias de lucha y de vida, y es necesario contarlas, esparcirlas con la seguridad de que llegarán a corazones y mentes abiertas en los que podrán germinar y florecer.

Voces de Agua, Tierra y Mujeres

Para contar estas poderosas historias realizamos la campaña Voces de Agua, Tierra y Mujeres (del 6 al 13 de diciembre). La campaña contó con la realización, durante todo el año de 2023, de 4 encuentros-talleres con la participación de 15 defensoras de los derechos ambientales y los derechos culturales y varias reuniones y comunicaciones virtuales. Como resultado, cada uno de los ocho grupos de defensoras realizó su historia colectiva y aportó a la realización de corto-videos de sus trayectorias de luchas en cuatro regiones del estado de Chiapas: Los Altos, Selva, Norte y Costa.

Los grupos de defensoras con los que nos embarcamos en esta siembra de voces, agua y tierra son:

Mujeres de la Costa en Rebeldía – ellas, frente a las distintas violencias que atraviesan sus cuerpos generados por los monocultivos de palma aceitera que contaminan la tierra y el agua en la región Costa de Chiapas, han levantado la voz, se han organizado para denunciar, soñar y compartir otras formas de relacionarse con la naturaleza.

Tsilbá Bij – mujeres cho´l y tzetal que cuidan y defienden el territorio en Palenque, Chiapas. Frente a la invasión de sus territorios por monocultivos, lo que implica la pérdida de su soberanía alimentaria y su autonomía como pueblos originarios, ellas se organizan para compartir y difundir la importancia del cuidado de sus cuerpos, su cultura y sus territorios.

Antsetik Ts´unun – preocupadas por las diferentes violencias que atraviesan los cuerpos de las mujeres, ellas se organizan para compartir el análisis de la realidad, la sanación espiritual, emocional y física en diferentes regiones de Chiapas.

Muk ta Luch – mujeres originarias de los Altos de Chiapas, hablantes de tzeltal y tzotzil, herederas de la sabiduría de los bordados y tejidos, y sabedoras del cuidado y cultivo de la tierra, ellas buscan a partir de estos conocimientos la valoración y la defensa de sus culturas.

Flor de Mujeres Artesanas – mujeres tzotziles que a través de los bordados y la medicina natural buscan conservar los conocimientos ancestrales de su cultura y que su comunidad pueda recuperar la salud de manera integral.

Red de Defensoras del Agua y el Territorio – grupo de mujeres que frente al deterioro ambiental de San Cristóbal de Las Casas, han decidido organizarse, compartir la lucha por un ambiente justo, bello y sano, y fomentar espacios de seguridad y sororidad por y para mujeres.

Defensoras de Nasakobajk – mujeres zoques de la región Norte de Chiapas, frente a los megaproyectos de minería y monocultivo que pretenden instalarse en su territorio, se organizan, realizan actividades para la reivindicación de la sabiduría ancestral femenina y desde ahí defender el territorio zoque.

Y nosotras…

Agua y Vida: Mujeres, Derechos y Ambiente, somos una asociación de mujeres que, desde nuestra perspectiva ecofeminista, estamos comprometidas con la defensa de los territorios y cuerpos de las mujeres, buscamos acompañar movimientos y grupos de mujeres para lograr la justicia ambiental, climática y social.

Estamos profundamente agradecidas con las compañeras por permitirnos conocer y esparcir estas “otras” historias. Invitamos a que se acerquen a  conocer más acerca de las mujeres que día a día realizan una importante y esperanzadora defensa del territorio-cuerpo, la tierra y la cultura en Chiapas.

Mira el video de la campaña aquí: Voces de Agua, Tierra y Mujeres

Por la vida en el centro de las decisiones climáticas

A las personas tomadoras de decisiones en la COP 28

¡Despertemos¡ ¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.

Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal.

Berta Cacéres

Durante los días 22, 23 y 24 de noviembre, mujeres y disidencias mexicanas de diferentes culturas nos hemos reunido en San Cristóbal de Las Casas-Chiapas, México, para debatir sobre la justicia climática y ambiental, de cara a la 28ª Conferencia de las Partes (COP 28) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) -a realizarse en Dubai del 30 de noviembre al 12 de diciembre del 2023.

En estos tres días de reflexiones políticamente situadas desde los feminismos del Sur Global, expresamos nuestra preocupación por la emergencia climática que afecta todas las formas de vida en el planeta. A pesar de los avances legales obtenidos en estos 28 años de debate, evidenciamos que lo más importante es constantemente ignorado: que sólo podemos revertir la crisis climática y las que de ella se derivan, si las decisiones se enfocan en trabajar por un mundo en el cual la economía extractiva deje de existir.

Mientras no se asuma la verdadera solución por desalentar las prácticas extractivas, no lograremos mantener el calentamiento global a 1,5ºC. De hecho, conforme el informe más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), ya estamos en una situación irreversible de 1,4ºC – y de seguir así, todas las formas de vida en el planeta no subsistirán, pues las afectaciones climáticas serán cada vez más intensas y constantes.

Tal como evidencia el último informe del IPCC, las afectaciones, emergencias y crisis climáticas impactan de manera desproporcional a los diferentes países y poblaciones: las comunidades vulnerables que históricamente han contribuido menos al cambio climático, son las más afectadas. Y en estas comunidades, las personas de color e históricamente racializadas, entre ellas las mujeres, son las que cargan el mayor peso de estas injusticias. Al ignorar esta realidad, los rumbos que toman las decisiones en las COP reflejan el permanente racismo y sexismo climático y ambiental.

Unimos nuestras voces a las de muchas mujeres de países del Sur que denuncian los proyectos extractivos y aquellos que le dan soporte. Las diferentes formas de minería, los monocultivos, la extracción de petróleo y gas natural, el turismo a gran escala y la gentrificación de pueblos y comunidades originarias que poco a poco van perdiendo la interconexión con la naturaleza; los corredores biológicos, las megacarreteras, represas y otros proyectos como ganadería intensiva y megagranjas alteran el equilibrio ecológico, contaminan el agua, la tierra y el aire y afectan todos los derechos de las mujeres, generando desplazamientos, migración forzada, enfermedades, desnutrición y muertes impunes. Todas estas problemáticas marcan nuestras vidas y nuestros cuerpos. Transitar hacia una economía no extractiva implica también una transición energética justa y popular, fundamentada en los derechos humanos y en los derechos de la naturaleza a existir.

Al gobierno mexicano, exigimos que asuma su responsabilidad internacional y frente a la ciudadanía por una transición energética justa y popular, que desaliente las refinerías para la extracción petrolera. Que se comprometa con la creación -urgente- de fondos públicos para la recuperación de emergencias y desastres socionaturales que cada vez cobran más vidas. Denunciamos enérgicamente las prácticas violatorias de derechos humanos y ambientales que debilitan las organizaciones sociales que trabajan por la justicia climática y ambiental, y que criminalizan a las defensoras.

Exigimos que las personas tomadoras de decisiones en la COP 28 asuman el compromiso con la vida, abogando por regulaciones efectivas en materia de empresas y derechos humanos; que el derecho a la naturaleza sea asumido y respetado; que se apueste por el fortalecimiento y apoyo económico y social a organizaciones de mujeres de base que sí están trabajando, desde lo local, para construir la justicia climática. Sus acciones incluyen brigadas de reforestación, gestión comunitaria del agua, activismo ambiental y defensa de la tierra y los territorios. Como defensoras, son hostigadas, amenazadas, perseguidas y asesinadas – pues su trabajo amenaza el sistema.

Compartimos la sabiduría ancestral humana de que la vida y sus ciclos son profundamente vulnerables, que somos interdependientes y ecodependientes. ¡Despertemos!

Mujeres reunidas en la 7ª Generación de la Escuela Ecofeminista «Mujeres Defendiendo el Territorio Cuerpo-Tierra»: Hacia la construcción de las justicias Ambiental, Climática y Ecológica:

Agua y Vida: Mujeres, Derechos y Ambiente, A.C.

Albergue Temporal Casa Arcoíris A.C

Alianza Cívica Pinotepa Nacional

Colectiva Nichim Antsetik Ts’isumetik

Fundación Mexicana para la Planeación Familiar, A.C. (MEXFAM)

Ixchel – Acompañamiento en Salud

LV Acompañamiento y Arte por los Derechos de las Mujeres AC (Las Vanders)

Red de Defensoras del Agua y Territorio

Red de Mujeres de la Costa en Rebeldía

Red de Mujeres Pepen

Sobrevivientes de Feminicidio

Sororidad Motul

Valeria Martínez

Adriana Paez

Anahí Alejandrina Páez Rojas

Virginia Bolaños de Paz

Ada Patricia Cruz Pascasio

Descarga y comparte el pronunciamiento

22 de Julio: Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto

Las minas a cielo abierto son una forma de extractivismo, que es un modelo económico de desposesión territorial, pues remueve grandes cantidades de bienes comunes, causando serias afectaciones a los territorios y a la vida de las mujeres, principalmente indígenas, que históricamente han sido excluídas y desposeídas. El extractivismo es, por lo tanto, un modelo económico colonial, racista y patriarcal.

La economía extractiva es una economía violenta hacia la tierra y el territorio, resultada de la instrumentalización de la naturaleza, esa idea, fuertemente arraigada, de que los bienes naturales (los cerros, el agua, la tierra, los bosques y los animales no humanos) no sólo están a disposición de los seres humanos, sino que deben de ser transformados para mantener el sistema capitalista.

Desde el Sur Global, las mujeres están organizadas y resistiendo a este modelo económico perverso. Defienden su territorio en contra de las minas a cielo abierto, denuncian los intereses de empresas transnacionales y la militarización de sus comunidades.

Día Internacional del Trabajo Doméstico

22 de Julio: Día Internacional del Trabajo Doméstico

El trabajo doméstico realizado por las mujeres es imprescindible para la reproducción de la vida y para el propio sistema patriarcal capitalista, y no cuenta con ningún tipo de reconocimiento personal, social, político ni económico. Se trata de una sociedad que no valora las actividades, el tiempo y la dedicación para que la vida subsista.

El sistema capitalista se sostiene en la dominación y explotación de la naturaleza y en la dominación y explotación del cuerpo y fuerza de trabajo de las mujeres. Hoy en día, más que nunca, el mercado ocupa el centro de la vida, apropiándose de las energías, conocimientos y tiempos de las mujeres para ponerlos a su servicio.

El ecofeminismo argumenta que los seres humanos somos ecodependientes e interdependientes: dependemos unas de las otras, en mayor o menor medida, en diferentes fases o etapas de la vida. Dependemos de la naturaleza, de los bienes comunes naturales, de los alimentos, del aire limpio, del ciclo del agua, del fuego… Son los trabajos de cuidados y la naturaleza los que aseguran la vida.

Conoce aquí nuestra Campaña sobre los Trabajos Doméstico y de Cuidados.

Pronunciamiento de las Defensoras del Agua y los Humedales en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas 30 de junio de 2021

Al Gobierno Municipal de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

A los gobiernos Federal y Estatal,

A las organizaciones de La Sociedad Civil

A los y las representantes de Barrios y Colonias

A la Sociedad en general

A los medios de Comunicación

Nos reunimos los días 9, 16 y 30 de junio de 2021 en las instalaciones del Centro de desarrollo de Capacidades (CEDECA) La Albarrada, para realizar el taller: “Fortalecimiento de la Participación Política de las Defensoras Ambientales en la Cuenca del Valle Jovel”, con el objetivo de examinar los efectos de económicos, sociales, ambientales y políticos de los proyectos extractivos y desarrollistas en nuestros territorios. Estuvimos congregadas un total 12 defensoras ambientales de diferentes barrios y colonias de San Cristobal de Las Casas.

Analizamos la problemática que causan los proyectos extractivistas, tales como: las minas de grava y arena que destruyen los cerros y los humedales; la tala de árboles; la invasión y el crecimiento inmobiliario en zonas de humedales; la contaminación generada por el exceso de basura; el avance de las empresas refresqueras y cerveceras, como la Coca-Cola FEMSA, y tiendas comerciales como: Oxxo, Walt Mart, Chedraui, Soriana, Bodegas Aurrerá. También debatimos sobre las invasiones de áreas naturales para la construcción de fraccionamientos; los programas asistencialistas que generan dependencia, el turismo depredador y la presencia de organizaciones del crimen organizado que, coludidas con ciertas instancias gubernamentales, intensifican todas estas problemáticas.

Los efectos de estos proyectos impactan en el cuerpo, en la salud física, mental y emocional de mujeres niñas y niños que compartimos estos territorios, además de que generan más violencia y despojo, coartando nuestros derechos humanos fundamentales y afectando directamente la economía de a quienes se nos obliga a sostener este sistema.Todos estos proyectos se promocionan como desarrollo económico, bajo la complicidad de los tres niveles de gobierno, generando, a contraviento, más pobreza, violencia y sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidado para las mujeres. Además, intensifican la violencia machista y los feminicidios, que se han incrementado a pesar de los 5 años de la implementación de la Alerta  de Violencia de Género en San Cristóbal de Las Casas.

Las mujeres que estamos luchando por salvaguardar los territorios somos criticadas, discriminadas y criminalizadas en nuestro ejercicio político de participación ciudadana, no solo por el gobierno, sino también por los propios compañeros de lucha que minimizan e ignoran nuestras propuestas.

Las mujeres nos organizamos, somos el corazón de los movimientos de defensa ambiental en San Cristóbal de Las Casas y a lo largo de muchos territorios.  Participamos en mesas de diálogo, marchas, mítines, talleres y diversas acciones políticas, a pesar de las múltiples cargas que tenemos en nuestra vida cotidiana. Defendemos lo que nos es común, defendemos la vida.

Ante esto exigimos al Estado en sus tres niveles de gobierno que nos garantice los derechos fundamentales de las mujeres: alimentación, salud, agua, educación, vivienda, a la consulta previa, libre e informada, a la autodeterminación de los pueblos, el derecho al trabajo digno, entre otros. Exigimos el cese del modelo de extractivo que destruye todos nuestros bienes naturales y nuestras formas de vida y que nos niega la posibilidad de existir en nuestros propios territorios.

Las mujeres defensoras ambientales de San Cristóbal, nos organizamos, resistimos y luchamos en contra de este sistema que aniquila la vida

Las mujeres no somos instrumento, las mujeres no somos mercancía

Lo que le pasa al territorio, le pasa a nuestros cuerpos

Mujeres defensoras ambientales de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Descarga aquí y difunde el Pronunciamiento

Las mujeres denuncian las afectaciones de la palma aceitera en sus cuerpos y territorios

Los días 9, 10 y 11 de marzo de 2021, Agua y Vida, Mujeres, Derechos y Ambiente, junto a la Casa de la Mujer de Palenque Ixim Antsetik, convocamos al encuentro “Las mujeres por la soberanía alimentaria, la salud y la defensa de los territorios: tejiendo alternativas a la expansión de la palma aceitera en el Sureste de México.”

Participamos mujeres indígenas y campesinas de diferentes regiones del estado de Chiapas para revisar y analizar los impactos del monocultivo de la palma aceitera sobre los territorios y sobre nuestros cuerpos.

Analizamos la expansión de la palma en nuestros territorios. En nuestro estado está sembrado el 79% de la palma aceitera que se produce en México.

Según los datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en 2018 tan solo en la región Costa-Soconusco existían 27,500 hectáreas sembradas, distribuidas en los municipios de Acacoyagua, Acapetahua, Escuintla, Frontera Hidalgo, Huehuetan, Huixtla, Mapastepec, Mazatan, Suchiate, Tapachula, Tuzantan y Villa Comaltitlán. Además, habían 1482.5 hectáreas de palma aceitera sembradas en los municipios de Catazaja, Chilón, La Libertad, Palenque y Salto de Agua. A ello se suman un total de 7.051 has, distribuidas en los municipios de Benemérito de Las Américas, Marqués de Comillas y Ocosingo (SIAP, 2018).

En Chiapas existen 11 empresas procesadoras de aceite de palma. En la región Costa-Soconusco, en el municipio de Acapetahua, se ubican las procesadoras: La primavera; la Cooperativa de Palmicultores de La Costa de Chiapas; y BEPASSA (ahora Aceitera Chiapaneca la Palma S de P.R. de R.L. de C.V., propiedad de pequeños productores). En Huehuetan se encuentra la procesadora Industria Oleopalmex – Sociedad Anónima Promotora de Inversión De Capital Variable. En Mapastepec se localiza la procesadora Agroimsa (de la empresa Oleopalma); en Villa Comaltitlán tienen presencia la procesadora ZITIHUALT SPR de RI (Propiedad de pequeños productores, antes llamada de “El Desengaño”), y la procesadora La Lima. Para el municipio de Palenque, tenemos a  Palmeras Oleaginosas del sur S.A de C.V. (PALMOSUR) propiedad de Palma Tica; la procesadora Agroforestal Uumbal Chiapas S.A.P.I. de C.V;  la Agroipsa (Ahora Oleopalma). En el municipio de Marqués de Comillas tenemos a la procesadora Aceites Sustentables de Palma.

Conforme nos compartieron las compañeras que participaron en el taller, en la región de Palenque estas empresas actúan acaparando los territorios, promueven la siembra de palma bajo la promesa de que campesinos y pequeños productores se convertirán en “empresarios”. Sin embargo, tiempo después, al no poder amortizar los gastos económicos que implica la plantación, son obligados a arrendar o vender sus tierras a las procesadoras.

Aunado a este contexto, en la mayoría de ejidos y comunidades de Chiapas, las mujeres se enfrentan a estructuras patriarcales que no les reconoce su derecho a la tierra, situación que las coloca en desventaja para la toma de decisiones en sus territorios.

La siembra de monocultivos de Palma aceitera causa enorme impacto sobre nuestros territorios, en específico sobre el agua, ya que consume grandes cantidades para su cultivo y procesamiento.

Conforme los testimonios que nos proporcionaron, las raíces de la planta de palma tienen un tipo de crecimiento que impide que el agua de lluvia se filtre de manera suficiente en el suelo donde se encuentran las plantaciones de palma, hecho que dificulta la recarga de ríos, arroyos o manantiales existentes.

En el taller también reflexionamos sobre cómo la expansión del monocultivo de palma se vincula a la presencia de grupos militares y paramilitares en las regiones en donde se encuentran las plantaciones, lo que genera mayor violencia sexual, física y control los cuerpos de las mujeres y nuestros territorios. Un ejemplo claro lo tenemos cuando las empresas procesadoras no permiten el uso de los caminos “saca cosecha”, que antes de su llegada, eran de uso regular para el paso entre comunidades. Como nos ha compartido una participante del taller: “nos volvemos ajenas en nuestra propia tierra”.

La estrategia de control sobre nuestros territorios y cuerpos, la violencia,  la contaminación de nuestras fuentes de agua, el encarecimiento y el desabasto regional de los productos de nuestra canasta básica, la doble o triple jornada para proveer a nuestros hogares de agua, nos impacta directamente a las mujeres y nos pone en más riesgo en el actual contexto generado por la pandemia del COVID-19, pues se vulnera aún más nuestras formas de vida, nuestros procesos organizativos y nuestra apuesta por seguir tejiendo el camino por la salud y la soberanía alimentaria.

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