¡Que tiemble el patriarcado!

Cada 8 de marzo, miles de mujeres, adolescentes y niñas se manifiestan de múltiples maneras en el mundo. Son diversas las formas en que el color morado se hace presente en las calles, los espacios de lucha, las redes sociales, las canciones, la música y los performances. Las luchas feministas se posicionan cada vez más fuertes, convirtiendo las calles en espacios de diálogo para honrar a quienes nos han guiado desde contextos y miradas críticas como el feminismo comunitario, el feminismo decolonial, el feminismo interseccional, el ecofeminismo, entre muchas otras corrientes, con las que nos sentimos identificadas.

Nosotras, desde nuestra postura ecofeminista, este 8M salimos a las calles de San Cristóbal, llenas de digna rabia, furia feminista e indignación colectiva, para abrazarnos, gritar y soltar con fuerza nuestras voces, llenas de fortaleza, para tender puentes con mujeres de distintos caminos y luchas. Porque la violencia sistémica, estructural y patriarcal no ha parado en el estado de Chiapas ni en el país: hasta el primero de marzo se contabilizaban 8 feminicidios en nuestro estado, de acuerdo con el Atlas del Feminicidio, un atlas que no debería existir.

https://atlasfeminicidio.fge.chiapas.gob.mx/estadisticas

Este 8M mujeres no pudieron estar presentes en su vida cotidiana. Hoy día una compañera, una hermana, una hija, una madre, una tía, no pudo despertar y continuar con su vida, sueños, alegrías.

Al mismo tiempo vemos que nuestras compañeras defensoras del territorio están siendo amenazadas, criminalizadas y despojadas de sus espacios, sus luchas y su voz. Como es el caso de nuestra compañera Paulette Hernández, agredida en febrero pasado por su labor, frente a proyectos extractivos, el despojo, y por denunciar las afectaciones de la palma aceitera, el incremento en los cobros de luz, entre otras problemáticas que afectan a la región Istmo Costa de Chiapas. Asimismo en San Cristóbal, la Red de Defensoras del Agua y el Territorio del Valle de Jovel, denunció las afectaciones que enfrentan principalmente las mujeres ante la crisis hídrica, y las violencias que afectan a las defensoras, como son: “difamación, hostigamiento, judicialización indebida, desapariciones forzadas y feminicidio político”. Léase el pronunciamiento aquí: Red de Defensoras del Agua y el Territorio en el Valle de Jovel

Y nosotras creemos profundamente que para seguir con fuerza y esperanza es importante continuar fortaleciendo, visibilizando y acompañando acciones para la justicia social y ambiental, para el cuidado de los bienes comunes, pero sobre todo para acuerparnos, ¡porque juntas somos mucho más fuertes!