Podcast: Trabajadoras del Hogar


El trabajo de de cuidados y doméstico ha sido socialmente atribuido a las mujeres, que realizan una amplia gama de servicios gratuitos, sin tener por ello reconocimiento, salario u otro tipo de retribución. Dicho trabajo implica una variada serie de actividades: gestar, parir, amamantar, criar hijos e hijas, cocinar, lavar ropa, limpiar la casa, ahorrar agua y energía, regar las plantas, hacer la compras, proveer de ropa; y en contextos rurales cargar agua, leña, cuidar el solar familiar, entre muchas otras. Además, incluye la atención y contención emocional y afectiva, las atenciones y el cuidado de personas enfermas y personas parcial o totalmente dependientes.

La división sexual del trabajo implica la realización de un conjunto de servicios gratuitos definidos socialmente como no productivos, que las mujeres tienen la obligación de cumplir en el marco de la institución familiar. Estos trabajos de reproducción se sintetizan en los trabajos domésticos y de cuidados. Mientras que las mujeres en situación de marginación y las campesinas viven dobles y hasta triples jornadas de trabajo, pues aunque laboren de manera remunerada o como agricultoras, también son responsables del trabajo doméstico y del cuidado de personas dependientes, las mujeres que se emplean en el trabajo domestico realizan las mismas tareas en sus propias casas y en las ajenas, lo que también representa dobles y hasta triples jornadas.

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