Permacultura

La permacultura constituye un sistema proyectado sostenible que integra armónicamente la vivienda y el paisaje, ahorrando materiales y produciendo menos desechos, a la vez que se conservan los recursos naturales. Busca que el diseño de las viviendas y sistemas agrícolas sean sostenibles, aprovechando el paisaje, la flora local, y siguiendo el patrón de relaciones y ritmos que ya existen en la naturaleza. La palabra permacultura es una unión de “permanente” con “agricultura”.

Permacultura es un término genérico que engloba la aplicación de éticas y principios de diseño universales en planificación, desarrollo, mantenimiento, organización y la preservación de hábitats aptos para sostener la vida en el presente y en el futuro.

La Permacultura también es una red y un movimiento internacional de practicantes, diseñadores y organizaciones, la gran mayoría de las cuales se han desarrollado y sostenido sin apoyo de corporaciones, instituciones o gobiernos.

Los ejes centrales de la permacultura son la producción de alimentos, abastecimiento de energía, el diseño del paisaje y la organización de (Infra) estructuras sociales. También integra energías renovables y la implementación de ciclos de materiales en el sentido de un uso sostenible de los recursos a nivel ecológico, económico y social. Desde sus inicios a finales de 1970, la permacultura se ha definido como una respuesta positiva a la crisis ambiental y social que estamos viviendo.

La permacultura tiene tres principios o valores rectores:
La ética, que engloba los principios de cuidar de la tierra, cuidar de las personas y establecer límites a la población y al consumo.
La ecología: se deriva de la observación de los sistemas naturales, sus estaciones, diseños y ritmos.
El uso de herramientas y desarrollo de procesos que reúnen conceptos, elementos y componentes estratégicos dentro de un marco o plan de acción que pueda ser implementado y mantenido con mínimos recursos.