Derechos

Reconocer la violación de nuestros derechos es el primer paso para nuestra emancipación, para sacudir el yugo de las exclusiones y violaciones. Y nos conviene hacerlo desde una perspectiva crítica de los derechos de las mujeres. El propio marco político y jurídico de los derechos es patriarcal, machista, dominador y el hecho de que las mujeres seguimos saliendo a las calles y demandando una y otra vez justicia y el reconocimiento de nuestros derechos básicos, del cese de la violencia y los feminicidios, el respeto a nuestro cuerpo – revela que solamente hemos logrado algunas concesiones para ser incluidas en la civilización patriarcal y su sistema capitalista, que algunas costumbres han cambiado sin, no obstante, cambiar los supuestos en los cuales se sostienen la exclusión, la explotación y la misoginia hacia las mujeres.

La perspectiva crítica que sostiene nuestro enfoque va más allá de la lucha por los derechos. Tenemos toda una historia que nos enseña que el sistema jurídico y político no están interesados en nuestros derechos, y las concesiones que nos han dado fueron hechas después de que muchas mujeres hayan salido a las calles, hayan sido perseguidas, reprimidas, presas, torturadas y hasta asesinadas. Hemos tenido que pagar con nuestras vidas concesiones que no han servido, aún, para que podamos decir y afirmar que nuestra vida es mejor, que es más digna y más justa. Las mujeres tenemos que dar un basta a estos sacrificios; organizarnos para dejar de exponernos y vulnerabilizarnos.

La perspectiva crítica de los derechos nos lleva a adquirir una postura distinta, que no negocia la propia vida, que no nos hace sentirnos heroínas en ser carne de cañón de un sistema que nos mata, sea por medio de los feminicidios, de las exclusiones, de la persecución, de la pobreza.